Chapita QR para perros y gatos
Una chapita de aluminio grabada con láser para el collar de tu perro o tu gato. Quien lo encuentre escanea con la cámara del celular, sin instalar nada, y a vos te avisamos sin publicar tu teléfono.
Sin app · Sin GPS · Tu número nunca se publica
Un vecino, el kiosquero, alguien que pasea a su perro: le ve la chapita en el collar y la escanea con la cámara del celular, como cualquier QR, sin instalar nada.
Ve la foto, el nombre, la raza, qué come y tu nombre. Toca «Contactar al dueño» y deja su nombre y su teléfono.
De nuestro lado el aviso sale al instante desde el número oficial de petID, con los datos de quien lo tiene. Vos llamás y vas a buscarlo.
Carlos con teléfono +54 9 11 3344 5566 encontró a Luna y quiere comunicarse con vos. Tu número no fue compartido. No envíes dinero ni códigos, y coordiná un encuentro seguro.
Privacidad
La chapita grabada de siempre le entrega tu número a cualquiera que se cruce con tu perro, lo haya encontrado o no. Con petID es al revés: quien lo encuentra ve lo que necesita para cuidarlo y avisarte, y a vos te llegan sus datos por WhatsApp. Vos mirás quién es y decidís si llamás, cuándo y desde qué número.
← tamaño real,
32 × 38 mm
La chapita
La chapita tiene que servir el día que la necesitás, que puede ser dentro de tres años, después de lluvia, barro, arena y mil paseos. Por eso es aluminio anodizado, y el QR va marcado con láser directo sobre el metal: no es tinta ni una calcomanía, no se despega y no se borra.
Se activa escaneándola
La primera vez que se escanea, la chapita abre el formulario para cargar la foto y los datos de tu mascota. Cuando guardás, queda lista. Por eso conviene que la primera en escanearla seas vos, apenas la recibís.
Modo perdido
Se prende desde la ficha y muestra, arriba de todo, un aviso urgente con la zona que indiques y el mensaje que quieras: «Se llama Lola, es mansa, por favor avisame». Cuando vuelve a casa, se apaga.
Preferimos decírtelo antes de que lo compres.
No sabe dónde está tu perro: no tiene batería, ni señal, ni nada que se apague. Es metal grabado, y funciona porque alguien lo encuentra, lo escanea y tiene conexión.
Si nadie lo encuentra, o quien lo encuentra no escanea, no hay aviso. petID hace que ese momento sea rápido y sin vueltas, pero ese momento tiene que existir.
Quien escanea ve la ficha de tu mascota y un botón para contactarte. Tu número no está en la chapita ni en la página: el que llega es el de quien la encontró, y sos vos quien decide llamar.
No, ni vos ni quien lo encuentra. El QR se escanea con la cámara normal del celular y la ficha se abre en el navegador, sin registrarse ni descargar nada.
Escaneándola. La primera vez que se escanea abre el formulario para cargar la foto y los datos de tu mascota, tu nombre y tu WhatsApp. Cuando guardás, queda activa. Conviene que la escanees vos apenas la recibís: quien la configura primero se queda con ella.
Te llega un WhatsApp desde la cuenta oficial de petID con el nombre y el teléfono que dejó quien lo encontró. De nuestro lado sale al instante; la entrega final depende de tu celular y de la red, como cualquier mensaje. Si tu WhatsApp no está operativo, te avisamos por SMS o email.
No. La ficha muestra los datos de tu mascota y tu nombre, nada más. Quien lo encuentra te deja su contacto y vos decidís si llamás, cuándo y desde qué número.
El QR está grabado en el metal y tolera cerca de un 30 % de daño. Si aun así no se lee, al dorso hay un código de 16 caracteres que se tipea en petid.help y abre la misma ficha.
No. El enlace de cada chapita es único y no se adivina: es un código de 128 bits, y probarlos al azar no alcanza ni con millones de intentos por segundo. Sólo llega a la ficha quien tiene la chapita a la vista.
Estamos en lanzamiento. Reservá la tuya y te escribimos apenas esté lista.
Reservá la tuya¿Ya tenés una? Escaneala con el celular para configurarla.
Si el código no se lee, escribí acá el código grabado al dorso.
¿No tiene chapita? Acercala a una veterinaria o a un refugio de la zona.